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Saturday, January 10, 2026

Cuentas claras conservan enemistades. La "incomodidad" de la democracia, las "ventajas" de las dictaduras.

 








Cuentas claras conservan enemistades. La "incomodidad" de la democracia, las "ventajas" de las dictaduras.


By Olga Miranda


Hoy muchos se preguntan: ¿qué está pasando en el mundo? ¿Cómo es posible que haya tanta gente que apoye a gobiernos autoritarios, corruptos, racistas, xenófobos, con rasgos fascistas, ideologías de ultraderecha que buscan el enriquecimiento de los más ricos, y la exclusión o la muerte lenta de los más vulnerables ¿Cómo es posible que los pobres voten por quiénes los ven como inferiores, parasitos y los explotan (algunos estudiosos del tema los llaman "los pobres de derecha")  Muchos americanos dicen: no reconozco a mi país, la política que se trata de imponer es "anti-americana” en verdad, nada que ver con hacer "America Great", es todo lo opuesto. También se impone el sentimiento pesimista; América ya no existe; la democracia, la constitución ya no rigen la sociedad; se fueron al diablo. Como es posible que Trump luego de su viaje a Corea del Norte diga alabanzas del presidente norcoreano, y mencione su capacidad de orden y obediencia de todos a su autoridad como algo admirable, el dijo  que le gustaría sentir ese respeto por él aquí en America.; o tampoco muchos se explican su admiración por Putin o por el gobierno de Arabia Saudita. 


Yo tengo una explicación tentativa:  negociar con dictadores es muy ventajoso. Primero, no tienes que lidiar con grupos decisores que pueden tener diferencias importantes, no tienes que esperar por el voto de congresistas o senadores, no tienen que ser aprobadas tus propuestas por diferentes órganos de gobierno que tienen como función investigar la legalidad y el beneficio de ese acuerdo, etc. En verdad, el ritmo de la vida moderna es muy acelerado, la política cambia minuto a minuto, muchas decisiones no pueden esperar o a los poderosos no les conviene esperar, y las instituciones democráticas tienen una dinámica mas lenta y consensuada que requiere tiempo En resumen, negociar con un dictador en una bendición para un gobernante autoritario, solo necesitas que ese personaje “soberano” te de su venia, y ya está. Por eso, mas allá de las ideologías, hoy día, los dictadores se llevan muy bien, no importa de que bando sean, pues los intercambios politicos son cómodos, rápidos, fáciles, o como dicen, bueno, bonito, y barato el negocio. No hay que pactar con tanta gente para lograr un  acuerdo, es el negocio perfecto, y los afectados ni se enteran, la prensa no tiene ni tiempo de saber e informar, ni siquiera se enteran de las conversaciones y acuerdos, afuera la transparencia, esa es una incomodidad democrática. Mucha gente opinando no conviene a los grandes intereses. 


Para aterrizar con un ejemplo reciente, ¿por qué Trump decide sacar a Maduro, pero deja a la otra parte de la dictadura que parece prometió más flexibilidad? Pues porque como el propio Marco Rubio ha declarado: “ellos tienen el control del país, y no queremos caos” ja ja ja. Clarísimo, entre dictadores se entienden, ellos necesitan pactar su negocio rápido, primero con los que controlan los recursos, el pueblo ahi no pintan ni da color. María Corina, a pesar de sus errores de cálculo, es una mujer inteligente, con experiencia en la base, en la política de las comunidades. Por lo tanto, ella tiene un gran defecto para Trump, es una líder genuina, popular, que si tiene control de la sociedad civil, y eso no le conviene a los americanos, porque ella responde a intereses mas amplios. Cuando Trump dice: ella no tiene apoyo del pueblo, esto  se traduce en : ella no tiene el control de los recursos, NO NOS SIRVE esta heroína. Trump sabe manejar la narrativa para manipular la opinión y guardarse muy bien sus propios intereses. Hay que tener un traductor especial para saber la verdad detrás de su retórica falsa y manipuladora. 


Entonces, el problema central en mi opinión es que estamos en presencia de una crisis de la democracia moderna como forma de gobierno. Es la forma de gobierno mas generalizada que la humanidad ha probado como la manera mas justa y consensuada de dirigir la sociedad basada en el principio ( que elaboraron los pensadores Hobbes, Locke y Rousseau): la autoridad del estado es resultado de un pacto con los individuos para garantizar la seguridad y protección de la sociedad y esa autoridad se basa en el consentimiento de los gobernados. Sobre este concepto, se elaboraron todas las constituciones modernas. Sin embargo, más allá de todos los obstáculos y contradicciones que históricamente ha tenido su implementación real, dígase, la lucha de clases por el poder, la lucha de las instituciones religiosas por imponerse, la persistencia de las monarquías y su larga herencia e influencia en los asuntos políticos, el racismo, la colonización, las guerras, etc, etc, habría que añadir que la sociedad ha cambiado mucho y las formas políticas no han encontrado un ajuste adecuado a los nuevos escenarios y actores sociales. 


Este es un tema complejo que tiene su historia particular en cada país y es arriesgado abordarlo de manera general, pero mi manía de pensar las cosas desde la filosofía me hace asumir el riesgo. 


Creo que hay tres aspectos esenciales, aunque no los únicos: la democracia ha perdido credibilidad y legitimidad como forma de gobierno y ha creado una burocratización excesiva del Estado. Las dictaduras, por otro lado,  han demostrado mayor capacidad de control de la sociedad (para bien o para mal) y flexibilidad para hacer cambios y negociar con externos, organizar el gobierno en favor de los intereses de grandes grupos financieros y reducir la burocracia estatal y los gastos que implica. En este sentido, es relevante la amplia aceptación del llamado éxito de China, y las alabanzas que ya muchos analistas hacen al progreso de esa nación, su ventaja en la carrera por liderar el nuevo orden mundial, su mejora económica en cuanto a  infraestructura, ciencia y tecnología. Tristemente ya casi nadie habla del autoritarismo del único partido comunista y su política represiva, de negación de libertad de expresión y acceso a la información y explotación intensa del trabajo asalariado, ni tampoco se habla mucho del expansionismo chino silencioso y gradual pero global y persistente (hay muchos datos que prueban esto, su manera solapada de adueñarse de amplios territorios en varias partes del mundo donde hay minerales preciosos y codiciados para la nueva industria de AI)


El segundo aspecto es, el fallo de la educación en general y la cívica en particular. Las personas no han sido preparadas para entender las complejas dinámicas sociales y actuar en contextos democráticos modernos regidos por la diversidad y la emergencia de nuevos actores sociales con derechos no aceptados por parte de la población. No es de extrañar que, demográficamente hablando y acorde con las estadísticas, la población de más bajo nivel educacional agrupe a los seguidores de Trump, y la parte de la población de más nivel cultural: académicos, intelectuales, artistas, pensadores, profesores, escritores, personas con estudios universitarios, es más propensa a oponerse a las políticas antidemocráticas del actual gobierno. Es comprensible el enfoque de Trump contra las universidades, el daño que ha causado a la educación con el desmantelamiento del sistema, el recorte de fondos, etc. El plan es que la gente no sepa mucho ni entienda mucho. El dictador-dios piensa por todos nosotros. También es cierto que la democracia exige pensamiento crítico, conocimiento de la historia, de las leyes; requiere más inteligencia y, desafortunadamente, a  mucha gente no le interesa pensar mucho; es mejor que otro piense por mí; eso no reporta dinero y requiere esfuerzo mental. Por lo tanto, la educación democrática tiene un gran reto en este sentido; la escuela debe priorizar la educación en el ejercicio del pensamiento, la historia y el ejercicio de la democracia. 


En definitiva,  el sistema democrático de gobierno resulta incómodo para muchos, ¿por qué? Pues porque la participación democrática en los asuntos sociales requiere: estudio, conocimiento de historia, de economía, de sociología, de psicología,  del sistema jurídico-legal. Requiere también inteligencia para entender las complejidades del organismo social, sensibilidad para compartir las demandas sociales y experiencia de trabajo en comunidades y en instituciones públicas. Como decía Bertold Brecht el peor analfabeto es el analfabeto politico, y tenemos ahora muchos ignorantes opinando sin ningún conocimiento serio o experiencia personal relevante del tema.


Por último,  las formas democráticas de movilización masiva para exigir derechos y cambios han sido reemplazadas por las modernas tecnologías de comunicación. Las redes sociales crean la ilusión de participación, de protesta, de conexión, de unidad opositora, pero en realidad no logran el impacto deseado, no logran hacer valer los derechos democráticos básicos porque son manipuladas y porque no existe un contacto  físico real. Los "influencers" muchas veces van teniendo más poder informativo que la propia prensa profesional , y muchos de ellos usan el sensacionalismo para atraer vistas sin análisis serio como deben  hacer los periodistas entrenados en el seguimiento de la noticia y su contexto. Todo lo cual crea mucha incertidumbre, escepticismo y paraliza la acción real, pues no se puede determinar lo que está pasando realmente, y esto, a su vez , conspira en contra de una participación democrática consciente y responsable.


En fin, el mundo no es como “debe ser” sino como las nuevas dinámicas sociales que emergen hacen que fluya, como diría un budista. ¿Adónde nos llevará este fluir? ¿Cómo podemos mejorarlo? Está por ver. Por lo pronto, el costo ya va siendo muy alto; la muerte, las injusticias, el sufrimiento y el dolor parece  ser que nos superan.

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